Més de 20 anys de presència del VIH i de la sida en l’obra de Pepe Miralles
Casal Solleric, Palma, Illes Balears, 2017
Comisario: Ramón Espacio
PRELUDIO
ETNOGRAFÍA
El conjunto de trabajos Etnografia d’una malaltia social nos conduce a la construcción de una “etnografía de la enfermedad” cuyas características principales son la universalidad y la abolición de particularismos culturales y genéricos que caracterizan grupos concretos socio-culturales.
La colección se compone de textos y objetos fotografiados. Mediante los textos podemos observar un conjunto de actitudes relacionadas con la crisis del sida que evidencian actitudes y creencias clasificadas en cuatro apartados: los factores sociales; la prevención de la enfermedad; la manipulación de la moral; y la solidaridad. El objetivo era rastrear conductas, particulares y colectivas, que la enfermedad había producido y seguía produciendo.
Más tarde se inició la recopilación de objetos que fueron, en primer lugar, fotografiados y posteriormente mostrados como instalación. Esta colección contiene desde las pertenencias más simbólicas, hasta los restos de las medicinas que un enfermo de sida debe tomar.
PREGUNTAS SIN RESPUESTA
Los años durante los cuales se realizaron estos trabajos estaban marcados por las dudas y las incertezas, pero también por la indiferencia y el desprecio hacia las personas seropositivas. Preguntar qué estaba ocurriendo con esta enfermedad se convertía en un dispositivo que evidenciaba el silencio de los responsables de la salud pública.
JUAN GUILLERMO
Las obras que aquí se presentan fueron realizadas o planeadas (algunas se materializaron años más tarde) durante el periodo de tiempo que va desde que a Juan Guillermo le diagnosticaron sida en 1994, hasta que se terminó de vaciar el piso en el que vivía después de su muerte en 1995.
VÍNCULOS
Proyecto Sida Social, engloba versiones que han sido realizadas con metodologías colaborativas. Cada uno de ellos es nombrado con este mismo título, seguido de un número que indica el orden y el lugar en el que fueron realizados.
Este proyecto propone una organización y una metodología singular. Enuncia una estructura si no descentralizada (en la sala de exposiciones hay parte de las propuestas), al menos desestabilizada.
El espacio para la exhibición habitual del arte se entiende como un recipiente para llenar. El espacio y su contenido facilitan un momento de reflexión para el espectador, buscando una participación que concierna a la actitud intelectual, y se constituye en una plataforma de debate y un archivo de materiales e iniciativas. Además, esta estructura propone una idea de lugar para la cultura que va más allá de ser un espacio de exposición y contemplación, convirtiéndose en un lugar para el activismo y la interacción.
Además, estos proyectos se estructuran a partir de una idea de exposición expandida. El centro de arte no es el único lugar en los que se interviene. La calle, la plaza, la publicidad callejera, Internet, otros centros de arte, las universidades, los bares, las sedes de las asociaciones ciudadanas, etc., forman parte de esta expansión. Pero no como otros lugares en los que también se expone la obra, sino entendiendo toda esta serie de espacios como una red adecuada para la presentación de propuestas artísticas que inciden en lo social.
EL PODER DE LAS PALABRAS
Los estudios sobre la utilización de condones en las relaciones sexuales entre hombres indican que sigue habiendo una alta incidencia de casos en los que no se utiliza. En nuestro país la tasa de infecciones por VIH mayoritaria sigue siendo por vía sexual.
Este proyecto consiste en la realización de murales en diversos espacios como aparcamientos o edificaciones, o la colocación de carteles en árboles de las zonas bos¬cosas que son utilizadas como enclaves de cruising, en los que se visualiza que la utilización de condones es la garantía para tener una vida mejor.
Para que la exposición del Casal Solleric no se limitara únicamente a ocupar los espacios del arte, se generaron dos proyectos, uno para alojarse en las vías públicas y el otro para convivir con las bibliotecas municipales de Palma.
Consecuencia de un taller realizado entre un grupo de personas que viven con el VIH y la psicóloga de ALAS Sonia Justo, se ha hecho un cartel que acumula los sentimientos y las experiencias de rechazo social a causa de la seropositividad, factor que el grupo quiso destacar porque constata el fracaso social de la percepción del cuerpo seropositivo. Estos carteles se han instalado en refugios de parada de autobús y centros comerciales e interpelan de forma directa a la ciudadanía en relación con las consecuencias sociales del VIH y el sida.
Por otra parte, en colaboración con las bibliotecas públicas municipales de Palma, como la de Son Sardina, El Rafal Vell, Son Ferriol y Ramon Llull se han realizado injerencias en las salas de lectura. El poder de las palabras. Dibujando las narrativas del sida, consiste en copiar textos -a modo de dibujo-, para ser mostrados en los estantes de la biblioteca. Estos textos han sido extraídos de algunos de los libros que forman parte del catálogo de la biblioteca. Quienes estando en la biblioteca vayan a coger un libro se encontrarán, ocupando parte de los estantes, estos textos dibujados que posteriormente han sido casi borrados, lo que provoca que la lectura sea difícil y que el poder de las palabras disminuya, de la misma manera que las narrativas del sida pasan desapercibidas en una biblioteca, y en la mayoría de los contextos sociales.






























